domingo, 9 de octubre de 2016

Al viajero


Aquí, viajero, henchido de paisaje, 
extendidos los brazos 
las distancias posees entre tus manos.
Deja que en este lugar elevado 

te habite el flujo de cristal
que enrama al cierzo en la ribera,
deja que abrace tu cuerpo tranquilo.

Nada es tuyo. Ni tú mismo eres tuyo.
Todo es, somos heredad de la tierra:
nos da, nos reclama...

Solo el amor entregado será tu único favor.

Pero no pienses ahora en el poniente,
a la sombra de mármol del ciprés.

Permite que se aferren tus sentidos
al dolor metálico que clava el plomo,
al eco de los gritos 

que armado mantuvieron el castillo.

Humedece aún tus pies la sangre
que gumías y mosquetes arrancaron,

filtraron las calizas
desde el corazón de los hombres necios.

Oye, escucha la ermita: eterna es su voz
a pesar del vacío que la mina;
el caudal que la alzó aún asciende claro
desde valles, caminos...

¿Y aquellos olivares?, 

tan frágil su latido en los inviernos,
es tan acre la escarcha de su fruto, 

tan dura… Tan precisa.


Sobre el encalado blanco del pueblo
marea viva espuma el tiempo 

y cava a pie la calle el breve hollar:
el de la vida, siempre.

Y tú, viajero, abatidos tus brazos,
fundidos tu latir y el de esta tierra,
gozarás solo el amor que exhales
al posar tu mirada en el castillo, 

la ermita, los olivos…

Y es que el pueblo, 

a pesar de tanta sangre,
a pesar del olvido y de la escarcha,
siempre renace de ese manantial entregado.


Leopoldo Espínola
Poema de la Estela II
Ermita de San Juan de Alanís


4 comentarios:

  1. Un gran proyecto como Estelas ha de contar con muy buenos poemas. Y sencillos. El tuyo es sobresaliente, Leo. En su aparente sencillez está su magia. Y todo tu saber. Otra vez, enhorabuena, querido amigo.
    Un abrazo
    Eduardo Merino

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    1. Gracias Eduardo, por tu apoyo, siempre sincero y acertado. Y por el sobresaliente, no tenía uno desde la EGB. Gracias, amigo y mi abrazo.

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  2. Mi primera vez en Córdoba, tío, la he visto y sentido. He revivido mi primer viaje a Andalucía. ¡Qué maravilla de sensación!

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    1. Gracias Salomé, conozco tu sensibilidad y me alegro de que te llegue hasta tan hondo... un placer tener lectoras como tú. Abrazos para todos.

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