domingo, 6 de septiembre de 2015

Dos poemas de Eduardo Merino





Poema con hortalizas
(Antonio Parrón y Mari vienen a Madrid con
la huerta a cuestas, para oírme en la
presentación de mi libro Reunión. Para ellos dos)

Llegó la huerta hasta mi casa.
Llegaron los pimientos y tomates
y los primeros membrillos otoñales.
Y se llenó mi casa de amistad
y del humano abrazo que traía
la raíz inmejorable de la vida.

Llegaron mis amigos
con el sabor primitivo de las cosas
y los cestos repletos con los surcos
de su labor escrita con la tierra
y con la hondura de su rama
asida a la palabra humilde.

Vino su compañía hasta mis versos
para que yo supiera
del aire de su sierra.

Vino Antonio y vino Mari.
Llegaron con la palabra sencilla-
mente profunda de mi pueblo
a emocionar con el verbo de la fruta
mi corazón que ensancha
como la edad del hombre
que amanece arropado en la alegría.


Poema con gorriones
(Tras pasar un fin de semana en Piedrabuena
con Paco Caro y Mari Carmen; y tras volver a
leer el poema Pájaros y sacos, de J. Margarit)


Me acogen en su casa dos amigos
y en su patio lleno de luz y verde
se refugian juntas la voz
sincera y amable del poeta
que allí esgrime su quehacer certero
y las voces revoltosas y secas
de una alocada bandada de pájaros
que hacen nido en el alto
ciprés del tiempo.

Juntas se hacen compañía
y juntas son la azada
que empuja a las palabras
a repoblar con riesgo
el mundo de significados.

Hay horas en la vida
en que un hospitalario patio
y una casa de pueblo con amigos
y un puñado de versos
y la densa niebla de los gorriones
llenan al amparo de la amistad
el forjado para el refugio
de una breve felicidad
generosa y profunda.

Eduardo Merino

11 comentarios:

  1. Mis ojos se llenaron de tus palabras, de esas palabras que hablan de cosas sencillas como son las cosas del alma Un abrazo Eduardo quijote de la poesía

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    1. Muchas gracias a ALAS por publicar mis poemas. Y a ti por tus amables comentarios. Las cosas sencillas y claras son, finalmente, las únicas que importan. En mi libro "Reunión. Las cosas que me digo" tengo publicado este poema que te reproduzco:

      Las cosas claras

      Quiénes son estos que hablan del silencio.
      Y estos otros que narran la tristeza.
      Quiénes estos que compran su virtud
      en otras almas y recorren su camino
      a hombros de gigantes.

      Me quedo con estos que nombran un manzano
      con manzanas
      y un huerto repleto de hortalizas.
      Me quedo con quienes llenan su despensa
      con las cosas claras de cada día.


      Un abrazo.

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    1. Muchas gracias, Mark, por tu amable comentario.
      Un abrazo

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  3. Dos grandes poemas para celebrar la amistad, Eduardo, y un gran homenaje a cuatro grandes personas. Felicidades. Un abrazo.

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    1. Muchas gracias, Leo. Y a Luis y Lola y a todos. Y a ALAS por acogerme.
      Ya me dijeron mis amigos y parientes de Cazalla que las Jornadas Medievales fueron un éxito.
      Felicidades a Alanís.

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  4. La sencillez, la amistad, la belleza... Grande Eduardo.

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  5. Amistad, esa enorme palabra que cabe en tan solo siete letras....
    Preciosos poemas Eduardo y, enorme mi suerte de poder tenerte y tenerlos a ellos como amigos.Un abrazo.

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  6. Por alusiones. Es una suerte contar entre los amigos a quienes tienen tanta capacidad para expresar sus sentimientos y es una suerte entrar en ellos. Estar en el poema que nos dedicas es un tesoro para nosotros, bien lo sabes. Y sabes cómo lo agradecemos Mari Carmen y yo. Como agradecemos, por extensión, la amistad encontrada en las gentes de la sierra sevillana. A la que volveremos. Gestos como el tuyo, Eduardo, refuerzan el abrazo.

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    1. Si de capacidad de expresar hablamos, tú te sobras, Paco. Mi abrazo y el deseo de verte pronto. ¿Quizás en lo de Daganzo?

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    2. Buen momento. Allí estaremos.

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