viernes, 6 de febrero de 2015

Un poema de Koki Flores.


Meditar, contemplar en silencio
sin perturbar el sonido del tiempo,
descorrer las ventanas del alma,
inflamarla de suave quietud.

Limar los ingratos momentos,
impedir que se ancle el dolor.
Cabalgar un pegaso invisible,
ensamblando horizontes ausentes.


Transhumantes de una vida incierta,
sorprendidos un dia cualquiera...
Y lo triste de cada existencia:
que no estemos con las manos llenas.


Koki

1 comentario: