viernes, 27 de febrero de 2015

Ciudad sin sueños (Homeless)



Duermen en los cajeros del siglo XXI,
y rompen las esquinas moribundos de alimentos,
ellos, los sin techo, los sin-sueño,
ya ateridos de lunas y tabernas.
¡Alerta! sus dentaduras no beben ya la tierra del olvido
ni hay cocodrilos de chaqueta de rodillas.
Niños-iguanas dibujan dalias muertas
en escaleras donde nadie pisará nunca. Nadie.
Esta nieve, esta carne viva, son ellos,
los que duermen, pero no pueden,
los de las llagas y los hombros torcidos
y es ya el siglo XXI…
Caballos pisotean su guarida de musgo
y palpitan las mariposas sin vida de los museos,
mudas todas ante tal aguacero de copas falsas.
Los puentes que ya no unen, que solo son
la resurrección de los sin techo.


Flora Jordán

lunes, 23 de febrero de 2015

¿A quién diré?


¿A quién diré que eso es un cometa,
que la flor perfuma la casa,
que el relámpago presenta al trueno?
¿A quién diré que no me pregunte,
que temo equivocarme y equivocarle,
que mire y siempre vea?
¿A quién diré que tan pequeño
no se alcanza la luna,
y tan mayor ya no se quiere?
Ahora que unos me ven maduro
y otros que estoy en la bajada,
me pregunto:
¿De qué sirven los juguetes rotos y escondidos,
de qué sirven?
Anda, venid aqui, junto a mi y decídmelo.
¿Os quedáis callados, fijos?
¡Fuera esas dos lágrimas, César, Ángela!
Son cosas del abuelito.
¡Claro que sirven!
Para vivir más,
para no perder la esperanza,
para no dejar nunca
de ser niños...

Mariano Rodriguez Ávila

domingo, 8 de febrero de 2015

Desnudeces



Cuento las horas y me digo:
¿Qué es un día?
¿Acaso no fue ayer igual que hoy?
Otro sueño tirado a la basura.
Mañana un camión pasará
cargado de bolsitas de papel.
Todas llevan dentro veinticuatro horas 
impolutas, vacías, intrascendentes,
todas sin mí,
pero conmigo…

viernes, 6 de febrero de 2015

Un poema de Koki Flores.


Meditar, contemplar en silencio
sin perturbar el sonido del tiempo,
descorrer las ventanas del alma,
inflamarla de suave quietud.

Limar los ingratos momentos,
impedir que se ancle el dolor.
Cabalgar un pegaso invisible,
ensamblando horizontes ausentes.


Transhumantes de una vida incierta,
sorprendidos un dia cualquiera...
Y lo triste de cada existencia:
que no estemos con las manos llenas.


Koki