sábado, 27 de diciembre de 2014

Presentación de la I Antología de Poemas de Navidad "Leopoldo Guzmán Álvarez" de Alanís.

Esta noche a partir de las 20:00 horas en la Sede Social del  Centro Cívico Juan de Castellanos de Alanís, se presenta la I Antología de Poemas de Navidad, de Adlibitum Ediciones, resultado de las cuatro ediciones de los Premios de Poesía Navideña Leopoldo Guzmán Álvarez de Alanís. Intervendrán por parte de la Asociación Literaria de Alanís y Sierra Norte, los poetas Luis Narbona Niza y Leopoldo Espínola Guzmán, por parte de Adlibitum Ediciones, su director Ismael Rojas. En el acto se hará entrega de los ejemplares correspondientes.a los mecenas presentes que han contribuido en esta edición. Además se leerán algunos poemas con el acompañamiento musical de Michele Moriccini. Al término del acto tomaremos una copa de vino.

martes, 23 de diciembre de 2014

TREGUA





TREGUA
Un poema de Flora Jordán Ortiz, de Ronda (Málaga)
Mención Especial del Jurado
IV Premio de Poesía Navideña Leopoldo Guzmán Álvarez de Alanís
“Christmas is for sharing”
“La Navidad es para compartir”
(Mensaje navideño de la cadena de supermercados británica Sainbury´s)

A los soldados caídos en la 1ª Guerra Mundial.

Cien años más tarde, sentimos el frío de aquellas trincheras,
el aliento de los soldados, las manos machacadas y sin fuerza,
el silencio rojo de la noche sin sangre,
el pájaro que se posa en la alambrada y no canta.

Las horas de guardia se tornan insoportables.
¿Cuánta miseria cabe en un hombre?
De repente, unas voces se alzan entre el odio
y se escucha un “Stille Nacht” cada vez más potente
desde el lado enemigo.

Un disparo seco. Una cabeza blanca
con las manos en alto
se eleva
y sale como un Cristo Redentor.

Los soldados del otro bando elevan sus roncas voces,
copan los árboles de caracolas y sobres de música
que siguen retumbando
en nuestros tímpanos cien años después…

Enemigos que se cruzan en la Nochebuena de 1914
y no pueden odiarse.
Según algunos, el partido de fútbol nunca tuvo lugar,
tampoco el intercambio de regalos.

Me conformo con pensar que no es posible la idea
de la muerte la noche de Nochebuena,
entonces y ahora,
que tú también me das una tregua.

Premios de Poesía Navideña, Villancicos, Ketelbey y la caridad.


Como siempre los imprevistos tienen la última palabra. Se había roto el micrófono inalámbrico de la Iglesia. Con la patrona en un rincón, La Banda de Música local ocupaba todo al pie del Altar Mayor hasta el emboque del pasillo central: un laberinto de sillas blancas, focos por el suelo, bosque de atriles negros para pentagramas blancos, cables como raíces en un humedal, trombones, tambores, xilófono, clarinetes, flautas, hasta una batería... Uniformes oscuros para una noche fría, helada, aunque hay personas a las que el frío les es ajeno. Pero los cables de los micrófonos no llegaban hasta el punto en el que debiera colocarse el atril desde el que se leerían los dos poemas, primero y segundo clasificados, de esta IV edición del Certamen de Poesía de Navidad Leopoldo Guzmán de Alanís. Recordando pregones de otro tiempo más cálido y aún por llegar, se ubica por fin el estrado sobre la escalinata, en el ábside, al pie del retablo que sería objetivo de todas las miradas en un momento concreto de la velada que estaba a punto de comenzar.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Entrega de Premios del IV Certamen de Poesía Leopoldo Guzmán Álvarez de Alanís


Este sábado, a las 8 de la tarde y ante "la joya de la Diocesis de Sevilla" según denominó al retablo de la Iglesia de Alanís el señor Arzobispo don Juan José Asenjo Peregrina en una visita al pueblo, entregaremos los IV Premios de Poesía Navideña Leopoldo Guzmán Álvarez.

Ante todo queremos agradecer a la Banda de Música de Alanís y al Coro Parroquial el que nos hayan hecho un hueco al comienzo de su concierto benéfico para este acto, ya que cuando fuimos a solicitar la Iglesia a don Juan Escaño, Cura de Alanís, ya habían reservado ambas entidades esta noche para su actuación.

martes, 2 de diciembre de 2014

Mi lápiz




Tengo un lápiz entre mis dedos.
Lo elevo a la altura de mi vista
y le mantengo firme la mirada;
me desafía,
el malnacido se sabe importante.
Sus ojos se fijan en los míos
arañando incesantes mis pupilas.
Hay un desprecio sordo, atávico,
impregnado en el negror de su grafito.
Le obligo a bajar, a arrodillarse
y besar el albo cristal de mi papel,
limpio, brillante, inmaculado, vacío…
Traza nervioso caracteres mágicos,
grafías indescifrables, letras
que no sé de donde vienen,
palabras que se forman
y, presuntuosas, pretenden ser 
parte de un verso.
Al final, cansado y aburrido,
desganado y triste,
derrotado,
lo dejo caer a un lado
y vuelvo a mirarlo con melancolía.
Es entonces cuando,
 desde la humillación,
 le escucho decir:
“¿Y tú te crees que eres poeta?” 

©Luis Narbona Niza 2014