martes, 10 de junio de 2014

Inocencia


¡Ay! Aquél pobre  sabio
que solo se alimentaba
de las hierbas que cortaba...
tal vez, como un presagio...
¿se cumplirá el adagio
  que solo hierbas comamos?
Pena es que olvidamos
al transcurrir nuestras vidas
restaurar tantas heridas...
¡Qué pobres! ¿A dónde vamos?


Federico Serradilla

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