miércoles, 22 de enero de 2014

TERNURA



Amanecí secando el rocío de su mirada,
me dijo con ella  un  hola tierno.
Amanecí sintiendo la alegría,
junto a mi estaba.
Paso un tiempo sin tiempo,
amanecimos ambos, el rocío ya no estaba,
y nos dijimos una vez más: "te quiero".

            Mariano Rodríguez Avila.

4 comentarios:

  1. Pasó un tiempo sin tiempo, D. Mariano, y cuando volvió a pasar nos llevó y ya no fuimos... solo quedó el recuerdo.
    Un abrazo

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  2. Don Mariano, qué bonito amanecer...y aunque pasó el tiempo y el rocío ya no estaba...ese te quiero vale una vida!!
    Bienvenido!!! Espero nos veamos pronto!!

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