domingo, 12 de enero de 2014

Noche de ripios



Se sentó la noche en la silla blanca que la luna hacia,
se sentó pensando, esperaba el día.
Se sentó mi noche, llena de sus días,
estaba cansada sosteniendo vidas.
Se sentó  la noche, se quedo dormida,
y soñó historias llenas de alegrías.
Paso un largo tiempo, ya silla no había,
se quedo desnuda con su pena viva.
De  repente algo me llevo a oírla,
y no se quejaba, pobrecilla mía.
Se sentó la noche en la silla blanca que la luna hacia.

                      Mariano Rodríguez Ávila.

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