viernes, 10 de mayo de 2013

Fijando futuro

Cuando ya no esté, el maravilloso astro sol
seguirá dando luz, calor y vida.

Cuando ya no esté, seguirá la luna brillando,
plateada, hermosa y bella, en la noche de los
sueños.

Cuando ya no esté, los árboles seguirán luciendo
sus bellas y hermosas hojas, las aguas bajarán
de los montes, alegres y risueñas para después
río abajo besar los mares.

Cuando ya no esté, recordarme con el calor del sol,
con el destello de la luna, con la brisa del monte,
con la lluvia, con una planta, con la tierra
roja recién arada, con el río y con el mar.

Sobre todo con la palabra que dejaré escrita
en el aire ¡AMOR!

Federico Serradilla Spínola

mayo, 2013

1 comentario:

  1. Desde los "madriles" D. Federico, un fuerte abrazo y no te despidas tan pronto, que aún te quedan unas cuantas lecciones billarísticas que asumir. Por lo demás muy bonito...
    -" Seguiréis ahí cuando me vaya,
    los mismos árboles bordeando la cañada,
    las mismas piedras a lo largo de un camino
    que a ninguna parte va..."-

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