martes, 30 de octubre de 2012

UN LARGO DÍA



Se sentía cansado, el día se hizo largo. Atravesó la calle presuroso, el portal iluminado de su casa le transmitió paz, metió el llavín en la cerradura, una música suave salía del salón... Allí en la silla, con la tenue luz iluminándola le pareció espectacular, deseó tocarla, sus curvas y su color bronceado le provocaron un deseo irrefrenable de cogerla entre sus manos, la acarició suavemente.

-Hola querido ya preparé la cena y te esperaba -le dijo su mujer.

-Solo un momento -le pidió. La puso sobre sus piernas, de sus cuerdas salieron unas notas que sonaron en sus oídos como el canto del ruiseñor; soltó la guitarra y besó a su mujer-. ¿Y los niños? -preguntó-, les quería tocar un poquito esta noche, compuse una canción para ellos.
 

© Carmen Pacheco, 2012

sábado, 27 de octubre de 2012

Fantasía de otoño



Huele a vainilla la tarde
Y a besos de caramelo
Quiere despertar el aire
En tu voz, aquel “te quiero”
Que nunca te dijo nadie
Cuando descalza corrías
Por playas de soledades

Nubes de nata y azúcar
Te revolvían el pelo
Mientras que el mar te traía
Olas de melancolía,
Soles de candor moreno
Piruletas de colores
Y, amargos trozos de cielo

Dormido sobre la orilla
Un sueño de caracolas
En un castillo de arena
Quiso, levantar almenas
De versos y mariposas,
De amistad y de bondades
Pero, érase que se era
La vida, que con un soplo
Lo convirtió en realidades

Lola Franco

miércoles, 24 de octubre de 2012

ITV



-Hola, buenos días señor. ( a la persona que estaba en la caja)
-Buenos días, me contesta.
-Una pregunta por favor...voy de viaje y al pasar por la fachada de este servicio, se me ha ocurrido que tal vez podría pasar la inspección sin previa cita. ¿Sería posible?
-Casualmente tengo un hueco, en diez minutos le atenderemos.
No entendí muy bien lo del “hueco”, pues en aquél momento no había nadie en el recinto...efectivamente, en ese plazo señalado me atienden y en corto tiempo se anunció mi matrícula y pasé a la línea 2. Me atiende un operario joven, escueto en palabras, más bien autoritario y, eso si, haciendo su cometido con auténtica rutina. A lo largo de mi experiencia en pasar por estos servicios, he podido comprobar que tales operarios parecen que están clonados. No en el físico sino en la forma tan desagradable de comportarse durante el transcurso de esta gestión. Sin dejar de estar de acuerdo con esta necesaria obligación para el conductor.

lunes, 22 de octubre de 2012

UNA GOTA DE AGUA

Dos, tres,cuatro,
cinco, seis, siete...

Tus botas catiuscas
saltan en un charco
dices que pareces
una pequeña nube,
una rana o un sapo.
Con tus lindas manos
y tu cara mojada,
con ese agua
que recorre tu piel,
cierras los ojos
para no mojarte tus pupilas
y sonríes porque llueve.
Aparece un pajarillo
y corres detrás de él
hacía otro charco
¡otro charco!, gritas
con las manos alzadas de alegría.
El pajarillo quiere beber
te sientas en el charco para verlo,
vuestros rostros se reflejan en el agua
y tú, haces como el pajarillo,
te bañas y de nuevo, sonríes,
y no paras de contar:

Ocho, nueve, diez...
gotas de agua, gotas de lluvia.


Con cariño, Lou.

martes, 16 de octubre de 2012

II Concurso de Poesía Navideña: “Leopoldo Guzmán Álvarez”

En el marco de la promoción cultural y recordando a este insigne poeta que, aunque nacido en Don Benito (Badajoz), pasó la mayor parte de su vida en Alanís (Sevilla), donde aún descansan sus restos; la Asociación Literaria de Alanís y Sierra Norte (ALAS) convoca el II Concurso de Poesía Navideña con el objetivo de promover la creación individual en fechas tan señaladas y tradicionales mediante el estímulo a la expresión poética, para lo que hace públicas las siguientes

lunes, 15 de octubre de 2012

El corazón marchito



Hoy, al amanecer, cuando aún el Sol no había teñido de cobre las cornisas de la calle, has abierto los ojos y ya se había marchado. Has pasado la mano, buscándole, por su parte vacía y fría del lecho, y te has quedado ahí pensativa, un minuto más. Te has sentado al borde de la cama y te has puesto las zapatillas. Te desenredaste el pelo con las manos antes de levantarte. Te vestiste despacio, calcetines, vaqueros, camiseta… Después de mirar por la ventana has cogido la sudadera, hace fresco esta mañana de otoño.
 
En el baño, te miraste en el espejo antes de humedecer la esponja y refrescarte la cara. Te has alisado el pelo, empolvado levemente, pintado suave los ojos y los labios… Has agitado la cabeza y te has mirado girándola un poco: todavía queda algo de aquella niña. “Sigues estando preciosa”, piensas…  Luego, un escalofrío desprendió una lágrima desde tu párpado por esa arruguilla que te ha salido, mientras con un vaso, como cada mañana, regabas el poto de la ventana. Hoy tampoco te ha besado.

© Leopoldo Espínola, 2012