lunes, 23 de abril de 2012

Felicidades


Felicidades, amigo. Hoy es tu día y te veo bien, como siempre. Claro que ya sabes que te miro con buenos ojos. Me acompañas desde hace tanto tiempo que ya ni me acuerdo bien de quién nos presentó. Solo sé que fue hace mucho, mucho tiempo. No tendría yo mas de cinco o seis años cuando nos vimos la primera vez. Por entonces tú ya tenías una edad y a mi me costaba trabajo comprenderte, pero poco a poco, con paciencia, creo que conseguimos entablar una buena relación. Han pasado tantos años y ahí estas tú, tan lozano y juvenil como el primer día. La verdad es que te conservas muy bien. Claro que juegas con un poco de ventaja. Eres capaz de adoptar tantas formas, tantas personalidades distintas. Hemos pasado juntos buenos y malos momentos, pero siempre has estado ahí, a mi lado, comportandote como lo que en realidad eres, el mejor y mas fiel de los amigos. Me has hecho vivir momentos inolvidables que no se borrarán jamás de mi memoria. Nunca me reprochaste nada. Ni siquiera en los breves momentos que te aparté de mi lado. Ya sabes que uno no es perfecto. En general creo que nuestra relación siempre fue buena y si algo falló tengo que entonar el mea culpa. Tú, tan callado, tan fiel, tan leal, tan sincero siempre, nunca me has fallado, nunca me has defraudado. Es por eso que hoy, en tu día, no me resisto a felicitarte públicamente y a demostrarte mi admiración, aprecio y cariño. Gracias, libro, por estar siempre a mi lado.

Luis Narbona, 23 de abril de 2012 "Día del Libro"

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