lunes, 2 de abril de 2012

Domingo de Ramos: En busca del tiempo perdido...

Leo en estos días parte de una obra monumental: "En busca del tiempo perdido". En concreto: "Por el camino de Swann". Tengo que confesar que no he leído nunca una descripción mas perfecta de los temores infantiles que la que el autor, Marcel Proust, realiza en esta obra cumbre de la literatura universal. Claro que hablamos de palabras mayores. Describir, de la manera que lo hace, esos terrores que todo niño ha tenido ante la inminencia de la oscuridad, o la separación del acogedor calor de una madre, nos retrotrae a esos tiempos perdidos de nuestras más tiernas infancias. No es una lectura fácil. En ocasiones, su prosa resulta enrevesada y nos obliga sobremanera a mantener una atención y una dedicación incompatible con la mas mínima distracción durante el íntimo acto de la lectura. No obstante, el esfuerzo intelectual de hacerlo, os aseguro que merece la pena. Proust, maestro de narradores, tiene bien ganada su fama por obras como esta. Dicho lo cual y llegando a mis oídos el atronador ruido de una música descompasada y tribal que atruena en la plaza del parral un día como hoy, Domingo de Ramos, en torno a una reunión de mas de un ciento de jóvenes que se dedican a mirarse con un vaso en las manos, porque me imagino que hablar con esos decibelios resultará imposible, me pregunto: ¿Habrá entre todos esos muchachos que se reúnen hoy allí, alguien que haya leído a Proust alguna vez? Es mas, ¿Habrá alguno que si tan siquiera sepa o haya oído hablar de él? Mucho me temo que no. Y mucho me temo, que esta juventud que estamos criando de la manera que lo hacemos, esté siendo privada en un futuro no muy lejano, del placer de volver a buscar algún día su tiempo tan perdido...

1 comentario:

  1. Pues sí, Luis, desde luego la hemos privado al no mostrarle más camino que el de la juerga con alcohol y con ruido... Aunque tengo fe en que en estos años que atravesamos estamos tocando fondo en muchos aspectos lo implicará cambios. Lo que no tengo muy claro es que estos cambios sean para bien. El tiempo lo dirá. Saludos.

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