lunes, 5 de marzo de 2012

¡Cuánta tontería, cuánta estulticia, cuánta ignorancia...!

En los últimos días una nueva polémica ha implicado a la Real Academia de la Lengua (RAE), con una parte de la progresía de este país que está empeñada en pervertir el lenguaje en sus aspectos más formales. Al parecer, los lingüistas de la RAE han puesto algunos puntos sobre las íes de ciertas guías para el lenguaje no sexista difundidas por sindicatos, ciertas universidades e institutos diversos. Quede claro que el tema a tratar no tiene nada que ver con la ideología que cada cual tenga a bien atesorar. A mi entender esto no es una cuestión de izquierdas ni derechas, sino más bien de algo que en los últimos años ha proliferado de manera alarmante en nuestro país: La incultura, la necedad más supina, la superficialidad más absoluta. Puestos a igualar a la población hemos elegido la forma más cómoda y la más adecuada a los intereses espurios de algunos de nuestros políticos, la igualdad en el desconocimiento, en la zafiedad, en la falta de respeto y educación. Hemos creado un sistema educativo donde los niños no tienen ni la más remota idea de las más elementales reglas gramaticales y del lenguaje correcto. Y claro, así nos salen ministros y adláteres hablando de "miembras" y otras lindezas semejantes. Lo que más indigna de todo esto es que se gasten el dinero del contribuyente en usar un tema como el lenguaje, que tiene sus reglas establecidas por especialistas en el tema que dedican su vida a ello, para intentar inventar entre la población una manera de hablar y de expresarse que no tiene nada que ver con el correcto uso gramatical de nuestro bello idioma. Qué dirían, por citar solo algunos que no son ideológicamente sospechosos, hombres como Unamuno, Lorca, Machado, Valle, o Azorín, si pudieran leer esas infumables guías de lenguaje, subvencionadas con fondos públicos, que insultan y mancillan de tal manera el idioma de Cervantes, Lope, Calderón o Quevedo. Claro que para que estos tipos que hacen estas cosas sintieran vergüenza ajena, tendrían que saber quienes son los aludidos previamente, cosa que dudo. No hay cosa más hermosa que el uso correcto de las palabras y de un idioma como el nuestro, que nos ha dado tanto a lo largo de la historia. Volveremos a ser un país serio y a tener en cuenta, cuando todos estos necios que pululan por nuestra vida pública cojan su petate y se marchen a su casa; aunque solo sea para leer y aprender algo tan elemental como no dar coces con el lenguaje. Los vocablos son lo que son y significan lo que significan, por mucho que se empeñen en tergiversarlo y retorcerlo. Lo único que hacen con su desatino es demostrar su incultura, su desconocimiento y su zafiedad y de camino, insultar nuestra inteligencia haciéndonos creer que con esas chorradas defienden a la mujer y la ponen en su sitio. La mujer ya tiene su sitio sin necesidad de que éstos las defiendan. Mas valdría que se gastaran ese dinero de las guías en fomentar la cultura y la correcta educación en las escuelas y el correcto uso de las palabras.
Pd.:  A pesar de los miembros y las miembras, de los todos y todas, de los ciudadanos y ciudadanas, etc, etc, siguen muriendo mujeres maltratadas y algunas de ellas bastante jóvenes. Esto nos indica que no llevamos el camino correcto.

Luis Narbona, marzo 2012
www.alanisrural.com

2 comentarios:

  1. ¡Qué agusto te habrás quedado, Luis! Yo no me habría desahogado mejor. Enhorabuena.

    Leo

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  2. Luís: artículo muy acertado. Cuando hay un vacío en las personas, el ego trata de llenarlo con lo que sea, por eso ocurren estos despropósitos.
    Consuelo

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