La Navidad es una época
muy peculiar para Neas. Su madre poco a poco va sacando del desván
las figuritas del Belén. Neas, está jubiloso, le encanta ir
adornándolo y, así se pasa varios días.
-Mamá, ¿ponemos el puente aquí? Creo que quedará precioso.
Su madre que gusta de hacer feliz a su hijo no tiene por menos que asentir.
Su madre que gusta de hacer feliz a su hijo no tiene por menos que asentir.
-Sí, hijo, este año para
variar, pondremos el puente a este otro lado. Mira, estos pastorcillos, que trajo la
abuela, quedarán preciosos. A ver, ve poniendo al Niño Jesús, yo colocaré a
María y José.
-Mami, la mula y el buey detrás.
-Sí, así quedará muy bonito.
-Mamá, ¿vendrá la
abuela en Navidad? Cuando vino el otro día dijo que no sabía si podría porque le recordaba al abuelo, creo que quiso decir que al
no estar con nosotros se sentiría
triste.
-Hijo, el abuelo no está
físicamente, pero su bondad siempre seguirá con nosotros, es decir, que, a pesar de
su ausencia, en nuestros corazones por siempre estará. Ya verás que la abuela
vendrá.
-Mamá, ¿por qué el Niño
Jesús tuvo que nacer en un portal?
-Neas, el Niño Jesús,
nació en el portal de Belén porque nadie le abrió la puerta de su casa, se sintieron solos. María y José, sus padres, no tuvieron más
remedio que ir a aquél establo, es
por eso que la mula y el buey se encontraban allí.
-¿Quieres decir mami que
la gente era mala?
-Niño, no todas las
personas son malas, pero las hay que no ayudan a nadie, eso forma parte del ser
humano. Hay bondad como hay maldad, ya irás hijo mío comprendiendo cuando te vayas
haciendo mayor.
-Yo rezo cada noche como
me has enseñado, mamá, ¿crees que soy bueno?
-Claro que eres bueno,
pero no sólo por rezar, hay quién reza y sólo se queda en eso. Además de las
oraciones hay que ser útil al prójimo, darle afecto, comprensión y ayudarle siempre que se
pueda.
-Mamá, ya llega papá,
seguro que trae a casa la estrella que falta.
-Sí, la pondremos arriba
de todo, ella nos iluminará para que seamos conscientes de que tenemos que ayudar a
quién más lo necesite.
Así es como Neas, sus
padres y abuela sentían la Navidad. Además de conmemorar tan hermoso día, siempre
se dedicaron a hacer el bien y eso les llevó a tener una vida
hermosa.
Ramona Yanes, diciembre 2011




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