miércoles, 27 de julio de 2011

Envidia

Tengo envidia del muerto que vive.
Tengo envidia del que está en la Cruz.
Tengo envidia de aquel que descansa de noche
y de día en un ataúd.
Tengo envidia de aquel que no come
y en su cuerpo refleja la luz.
Tengo envidia del Sol cuando sale
y en vez de mirarte, a él miras tú.
Tengo envidia de la blanca almohada
si en ella se duermen tus perlas, Jesús.
Tengo envidia del dolor que sufriste
al verte azotado y clavado en la Cruz.
Tengo envidia de la Magdalena,
la que abrazada al madero sufrió.
Tengo envidia de la Virgen María
por ser la primera que a ti te besó.
Tengo envidia del auro relámpago
que tu muerte con la luz alumbró.
Tengo envidia de la tierra que vive
que tu cuerpo divino tapó.
Y ya que en los cielos tranquilo descansas
y a nosotros envías tu amor,
a mi no me tengas envidia
porque eres dueño de mi corazón.

(c) Joaquín Benitez Bravo, julio 2011

1 comentario:

  1. Hermoso!!!
    Me llegó al alma leerlo, que bello es leerte.
    besitos para ti, que Dios te bendiga.

    ResponderEliminar