miércoles, 1 de junio de 2011

Juan de Castellanos, poeta.

(Texto extraído de la Revista de Feria de 1968)
Alanís ha tomado el buen acuerdo de dedicar la revista festera del presente año a reavivar la memoria de su ilustre hijo Juan de Castellanos, probablemente el personaje más famoso y de mayor trascendencia de los nacidos en la Sierra.
Guerrero, eclesiástico de alta jerarquía, historiador y poeta, es a este aspecto, imposible de separar como ya veremos, de su condición de historiador, al que vamos a dedicar unos breves comentarios.
Cerca de 145.000 endecasílabos (¡ciento cuarenta y cinco mil!) agrupados en octavas reales y distribuidos en cincuenta y cinco cantos, integran la "Elegía de Varones Ilustres de Indias" y la "Historia del Nuevo Reino de Granada" escritas en la segunda mitad del siglo XVI por el que fue Beneficiado de Tunja, ciudad perteneciente a la actual Colombia, don Juan de Castellanos, nacido en la villa de Alanís.

El gran don Marcelino Menéndez y Pelayo a quien ciertamente no arredraban las amplitudes literarias, calificó la obra de Castellanos de "boscaje de estrofas rimadas", considerándola como el "poema más largo que existe en la lengua castellana y quizás la obra de más monstruosas proporciones que en su género posee cualquier literatura". A lo largo de un recorrido en verso de tal magnitud, se comprende que no siempre sea posible mantener la justa calidad literaria, ni siquiera el tono adecuado salvo en trozos que únicamente pueden considerarse pequeños si se comparan con la enorme extensión del conjunto. Se ha hablado de "pedregosos endecasílabos", de "enternecedor prosaismo" y, en efecto, no resulta difícil encontrar en el interminable poema centenares de versos en que la emoción poética desaparece ahogada por la retórica. En otros, sin embargo, su lírica alza el vuelo para alcanzar un rango muy digno, pese a las numerosas expresiones rebuscadas y grandilocuentes:

Tú que mueves las peleas
Porque nunca más vea movimientos,
De pechos avariento yo me pago
Con que busques del lago lo profundo...

(Obsérvese en estas estrofas el empleo de la llamada "rima interna" muy del gusto de los poetas de los siglos XVI y XVII).
De cualquier modo, no llega a alcanzar la obra de Castellanos la grandeza épica de otros poemas similares entre los que cabría citar como tipo "La Araucana" de Alanoso de Ercillas, también guerrero en las Indias y poeta contemporáneo del historiador alanisense.
Juan de Castellanos contaba 47 años cuando empezó a escribir su poema allá por 1569; es decir, el mismo año en que ve la luz la primera parte de "La Araucana". (Hasta veinte años después no aparece la primera parte de la "Elegía", que el de Alanís dio por terminada en 1601). ¿Conocía Juan de Castellanos el poema de Ercilla cuando se dedicó a escribir el suyo? Bien es verdad que "La Araucana" no es un simple relato en verso, sino la expresión poética de un limitado aspecto de la epopeya en la que el gran protagonista es el gran pueblo de Arauco. Pero es posible que Castellanos impresionado por aquél quisiera escribir también su poema épico, abarcando toda la historia de la Colonización, con lo cual ganaba en magnitud lo que inevitablemente perdía en intensidad poética. Porque no es de creer que si pretendió hacer simple historia, se decidiera a escribirla en verso, con todas las dificultades que ello entraña, aunque la moda de la época le impulsase por tal camino.
Gracias a la inteligente labor de Castellanos se ha dispuesto de los datos necesarios -prólijos, minuciosos- para reconstruir un amplio período de aquella historia, principalmente en lo que se refiere a las empresas guerreras y coloniales que tuvieron por escenario las tierras de las actuales Venezuela, Panamá y Colombia, de las que el cronista fue actor y testigo o le fue posible tomar referencia directa de los propios protagonistas. Sin descartar un buen número de retratos, verdaderas biografías rimadas, de personajes como el almirante Diego Colón, Francisco de Bobadilla, Belalcázar, Juan Ponce de León, Gonzalo Giménez de Quesada y otros muchos.

José María Osuna, Revista de Feria de Alanís de 1968

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