martes, 22 de febrero de 2011

Jirones de una sencilla historia


Viajaba en tren de tercera
en el Mérida hacia Sevilla,
cuatro títulos creo que eran.
En mis alforjas...  ¡la maravilla!

Libros que me hacían  dichoso
de la vida me enseñaban,
yo me  sentía orgulloso...
¡Sus personajes me ilusionaban!

De Espronceda y su universo,
del inefable Cervantes,
de Zorrilla, el bello verso,
y  de Guzmán, ”mi estandarte”

Viviendo toda mi ausencia
poemas fui derramando,
que no dejaron presencia
de  mí caminar  penando.

Quise volver a mi historia
y recoger   argumentos.
El tiempo heló mi memoria.
¡Ya no había documentos!

¡Ay, traición de los olvidos!
¿Adónde de mis desvelos?
Ahora que tanto he vivido...
¡Vivo buscando el consuelo!

Federico Serradilla Spínola, Febrero de 2011

1 comentario:

  1. Preciosos jirones Federico, acompañados del paso del tiempo y de historias contadas.

    Besos, te doy mi consuelo, jeje...

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