sábado, 24 de diciembre de 2011

La natividad: una historia como ninguna



Navidad, otra fecha en el camino,
metáfora del año que ya acaba,
inicio de otro sueño que recaba
ilusiones que buscan su destino.

Por encima de tanto desatino
se alza la nobleza que anhelaba
la esperanza de una madre que buscaba
un lugar que cumpliera con su sino.

Pastor, pesebre, buey y mula,
y una estrella alzándose en el cielo
marcando el lugar de aquella cuna.

Es la paz y el sosiego lo que emula
y refleja en el hombre aquel anhelo
de una historia como no existe ninguna.

© Luis Narbona, diciembre 2011

viernes, 23 de diciembre de 2011

La Estrella de Belén



Avanza diciembre con filos de hielo
escarchando el ardor en los corazones.
Tan harto está el orbe de sinrazones
que apenas queda esperanza en el suelo.

Mas, pronto una estrella cruzará el cielo
saciando de amor todos los rincones,
de perdón y de reconciliaciones,
y el mundo fluirá libre de anhelos.

Y no habrá entonces más grande riqueza,
ni poder que pueda, ni oro que precie
más que el de la verdad entre mortales.

Y es que de esa luz que exhala belleza
se encarnará para la humana especie
el Mesías que extirpará sus males.

© Leopoldo F. Espínola Guzmán, diciembre 2011

domingo, 18 de diciembre de 2011

Madre, cuando sea mayor...


Madre, cuando sea mayor
y me marche a Sevilla,
ganaré mucho dinero
para comprarte cosas.

Madre, cuando sea mayor
seré pintor y poeta
para alegrar tu mirada
y penetrar en tu alma.

Madre cuando sea mayor
pasearé contigo
por largos senderos
entre la paz de los árboles
y el canto de los jilgueros.

Cuando yo sea mayor...

Ahora que lo soy
y no te tengo,
no puedo gastar en ti
lo que aún me queda.

Ahora que soy pintor
y no te tengo,
¿Cómo dibujar tu linda cara
de expresión sublime?

¿Cómo pasear contigo,
si estás ausente?
¿Dónde, de cuando niño,
aquellas maravillosas historias
al calor del brasero,
cuando la lluvia incesante
se hacía sonar sobre la lumbrera
de nuestra bonita escalera?

A donde estés,
ahora que soy poeta
quiero enviarte mis versos.

Madre; cuando sea mayor...

Federico Serradilla Spínola
Octubre 2011

jueves, 15 de diciembre de 2011

Eñ otro camino que lleva a Belén


 
Hay otro camino que lleva a Belén,
que no va marcando mi viejo tambor.
Hay ortro portal cerca de Belén
donde no hay cielos, ni estrellas, ni luna,
allí no hay pastores, ni mula, ni buey,
solo está la Virgen, el santo José
y el niño Jesús tendido en su cuna,
llorando por cientos de miles de niños nacidos
para los que no hay oro, ni incienso, ni mirra;
Que están esperando a que crezca Jesús
para que traiga la paz a la tierra
y les ayude a cargar con su cruz.
Hay un portal al que lleva un sendero
lleno de luz, de esperanza y de amor,
por el que no ha pasado el tamborilero,
desde donde llora el niño de Dios
por todos esos niños de ojos sin luz,
por cuyas chozas no pasan los Reyes,
solo el hombre maldito y sus leyes.
Allí solo hay hambre, pena y miseria,
allí solo hay dolor, tristeza y silencio,
que todos sabemos como aliviar
ya que está en nosotros el remedio.
   
Es por eso que llora Jesús.


(c) Guillermo Jiménez Nisa
Diciembre 2011

sábado, 10 de diciembre de 2011

¡Paz, siempre paz!


¿Qué virus de dolor quedó infundido
e inmortal, en su triste descendencia
la hazaña de Caín? ¿Por qué perdido
quedó siempre el amor en la existencia?

El amor fraternal que con dulzura
el Supremo Hacedor nos dispusiera,
Caín, al rechazarlo con locura,
con su gesto manchó la tierra entera.

Y negando infraternos la ascendencia
del origen común de los humanos,
ensombrece del mundo la existencia
sembrándola de odios inhumanos.

Acotando el pedazo de terreno
con que gozar su vida,
todo pueblo, con medio malo o bueno,
lucha por poseer buena partida.

Y tras el “tuyo” y “mío”,
nacieron las naciones, las fronteras;
y el virus de Caín, falaz e impío,
para ampliar su ansioso poderío,
las defendió con lanzas artilleras.

Pero Dios, providente y justiciero,
conmovido al sangrante panorama,
nos dio, con su Hijo muerto en un madero,
la gran virtud de la bondad cristiana.

¡No más sangre de hermanos! ¡No más guerra!
¡Pase la triste hora!
¡En vez de destruir, poblad la tierra!
¡Mi ciencia es de vivir, es creadora!

© Leopoldo Guzmán Álvarez

jueves, 24 de noviembre de 2011

Certamen poético en honor de la Santa Vera Cruz de Sevilla

La Hermandad de la Santísima Vera Cruz de Sevilla convoca su certamen poético en honor de su Titular la Santa Vera Cruz, certamen que bajo el nombre de "Juegos Florales" celebra este año su XLIII Edición y que tendrá lugar en la Capilla del Dulce Nombre de Jesús, sede de la corporación, el próximo 17 de Mayo de 2012.
     El premio que recibirá el ganador del Tríptico de Sonetos en Honor de la Santa Vera Cruz será la flor natural y 1.200 euros.
     Las bases del certamen son las expuestas a continuación:

martes, 22 de noviembre de 2011

En la Sierra


(Parodiando a Samaniego)

Al borde de un venero,
sobre la fresca hierba,
incauta y seductora,
sentada estaba ella.

Gritóla un pastorcillo:
-¡Tuyo es mi amor!¡Despierta!-
-¿No ves que ahogarle pueden
las dudas que le cercan?

“Por ti, muchos canallas
que la virtud motejan,
me tachan de inconstante
porque te ven adversa.

Reveses de fortuna
llaman tus displicencias.
¿Serán, más bien, reveses
de mi conducta necia?

© Leopoldo Guzmán Álvarez

sábado, 19 de noviembre de 2011

I Certamen de Poemas de Navidad "Leopoldo Guzmán Álvarez" de Alanís


En el marco de la promoción cultural y recordando a este insigne poeta que, aunque nacido en Don Benito (Badajoz), pasó la mayor parte de su vida en Alanís (Sevilla), donde aún descansan sus restos; la Asociación Literaria de Alanís y Sierra Norte (ALAS) convoca al Primer Concurso de Poesía Navideña con el objetivo de promover la creación individual en fechas tan señaladas y tradicionales mediante el estímulo a la expresión poética. 

BASES

En el certamen podrá participar cualquier persona nacida, residente o que descienda de alguna manera de una de las dos provincias citadas anteriormente, Badajoz y Sevilla, con hasta tres poemas en lengua castellana, originales, rigurosamente inéditos, que no hayan sido premiados en otros concursos. 

jueves, 10 de noviembre de 2011

Pangea


Al principio solo existía un todo sólido en el centro rodeado de materia líquida. Juntos cubrían la superficie que los separaba del fuego.
Dejó a la deriva los fragmentos que fueron desprendiéndose de aquel bloque.
“¡Qué grande es el poder de Dios!”,

martes, 8 de noviembre de 2011

Paseo nocturno


Anochecía, las últimas tórtolas retornaban hambrientas tras el pertinaz verano buscando el rudo alimento de las encinas. Un perro que ha perdido su collar en la plaza se encuentra extraño. Los sepulcros del cementerio están rebosando yeso. En torno a la coherencia de la gente, sigo encontrando las altas tapias. Un gavilán, vigía, se balancea por el cielo. ¿Qué causa remota guardan en su exilio y su condena, tantos ausentes? El reloj de la torre detiene su marcha, en una encrucijada de la Luna, mientras medito este poema:

Mi sombra entre las hierbas
va tejiendo, cual arañas
soñadoras de ilusión,
enredaderas extrañas.

lunes, 31 de octubre de 2011

¿Dónde el futuro?

Me levanto temprano. Comienza a hacer frío. Un suave viento del norte barre la calle y pone los pelos de punta. Claro, me doy cuenta que aún llevo puesta la ropa de verano. Un ruido desagradable pone en jaque mis tímpanos. Lleva ya un buen rato tronando en el ambiente y rompiendo la paz del silencio. Es un motosierra. Terrible. Están podando los árboles de la calle. Es otoño. Sus ramas, aún verdes, caen con estrépito al suelo, segadas como si fueran mantequilla por tan espeluznante máquina. Una y otra vez corta y poda, amputa y desgarra. Exangües, los troncos restan desnudos, vahídos, mirando tristemente al cielo. Hay pájaros que pasan y se asoman. Parecen no dar crédito ante semejante estropicio. Será bueno, no lo dudo. En primavera brotaran ramas nuevas, con nuevos bríos, pero hasta entonces... ¡Ah el futuro! ¿Dónde el futuro?
Hay seis chicos realizando la tarea. Creo que tres muchachos y otras tantas mujeres. Como visten ahora y con pasamontañas puestos son difíciles de distinguir. Uno sube a la escalera apoyada en el árbol y los otros miran. Se van turnando en la tarea. Los árboles no son muy grandes. No tienen prisa. El tiempo, a esa edad, aún pasa despacio. Calculo que andarán entre los 18 y los 20 años. No estoy muy seguro, pero no deben tener muchos más. Me imagino que forman parte de algún taller de jardinería, o algo por el estilo. De momento su misión es desnudar árboles. Ardua tarea, sobre todo para el árbol. Caen las ramas una tras otra. Luego un vehículo pasa y, parsimoniosamente, las cargan en él. Mas tarde las quemarán. Van dejando las aceras limpias y los árboles..., ¡pobres árboles!, totalmente desnudos, con sus vergüenzas al tibio sol de finales de octubre. Imagino que es una tarea triste. Atisbo en sus caras marcas de tristeza, de vacío, de profundo hastío. No hay risas, ni compadreos. Cada uno ensimismado en sus pensamientos. Ojos perdidos que miran en lontananza. Debe ser por la hora. Es temprano. Cualquier día de otoño. Y aun así, viendo esas caras y atando cabos, me pregunto:
¿Dónde el futuro...?

Luis Narbona Niza. Octubre de 2011

viernes, 28 de octubre de 2011

La casa del olvido

 
La casa del olvido
tiene las puertas cerradas
y sus ventanas cubiertas de telarañas.
El cruel pensamiento
de quien la habita,
juega a la inútil venganza
de hacer olvidar lo humano,
sin contar con la voluntad
de quien no acepta el olvido.

Las campanas del pueblo
llamando a los vecinos,
suenan monótonas
en su voltear cansino.
Mientras, la memoria del tiempo,
va escribiendo la historia
abriendo puertas y ventanas
para que el sol radiante,
iluminando espacios,
no permita el olvido
de quienes ausentan realidades.

El amor impone obediencias
levantando voluntades
rompiendo negligencias.
Y, para evitar tantos ultrajes,
las estrellas, dialogando con la Luna,
al olvido, les remiten sus mensajes.


Federico Serradilla Spínola
Alanís, octubre 2011

lunes, 17 de octubre de 2011

Los jornaleros


Alrededor de “los caños”
en feos bancos de hormigón,
con cierta parsimonia
conversan los jornaleros.

Fueron esclavos del campo
y de sus señores dueños.
¿Quienes fueron estos hombres buenos?
¡Siempre jornaleros!
Desde las raíces de sus ancestros.

Yo, de niño, miraba y miraba
aquellos rostros morenos
curtidos por el sol
y por el embravecido cierzo.
Mal alimentados y
cuerpos dolidos por el esfuerzo.

Ahora, con los cabellos blancos,
los labios resecos,
y una apagada luz
en sus cándidos ojos serenos.

Cuánto me duele escuchar...
esos fueron jornaleros”.

En mi regreso al pueblo,
voy recordando sus rostros,
pero sus nombres no puedo.

Y, ante tal indiferencia,
conque observados son,
sabiendo que otra opción no tuvieron,
en mis oídos va repitiendo el eco
en monótona canción...

...jornaleros...jornaleros...
¡Sin ninguna remisión!


Federico Serradilla Spínola
Alanís octubre 2011

domingo, 25 de septiembre de 2011

Días azules y días grises


Como el hombre de la mar ceñudo y serio
que busca en su nostalgia pétalos de labios ya lejanos
para apagar su soledad de agua y sal,
como el agua de la lluvia, que al caer, derrama en llanto
tantas lágrimas de niños sin ternura,
tantas tristezas de personas sin esperanza.
Como las olas del mar que encrespadas se levantan
arrastrando vidas llenas de esperanza y juventud,
provocando lágrimas en criaturas indefensas.
Así hay días grises de cristales empañados,

sábado, 24 de septiembre de 2011

Una imagen hecha de ti



Una imagen hecha de ti, modelo cierto,
 bruma sutil que en el mar tiende sus alas,
así es la figura que te tengo modelada
volviéndome de granito el pensamiento.
Como un barco que navega con el viento
y se atreve a enfrentarse a la mar brava,
es la sombra imprecisa de un aliento
que quiere herir al mismo sentimiento
con el filo acerado de una espada,
arrancándole al cerebro mil lamentos.

© Guillermo Jimenez Nisa,
4 de Junio de 1974

jueves, 15 de septiembre de 2011

Demasiado viejo para el rock and roll (demasiado joven para morir)

"Demasiado viejo para el rock and roll, demasiado joven para morir es el título de la canción más conocida de Jethro Tull y el de este libro que reúne relatos en homenaje a una música que cambió la forma de vivir de muchísimos adolescentes a partir de la década de los 60 del S.XX.
En esta antología de relatos nos encontramos con las canciones que nos hicieron soñar de Asfalto, Serge Gainsbourg, Trust, Barón Rojo, Pink Floyd, Bob Dylan, Elvis, U2, Frank Zappa, Héroes del Silencio, Mark Knopfler, y con estilos como el reggae, el rocanrol guitarrero y liviano de los escenarios provisionales de la España de los 70 o los sonidos más góticos y obscuros de actualidad; con los enfrentamientos generacionales entre padres e hijos con distintos gustos y formas de ver la vida, con las salas en las que comenzamos a escuchar música en la adolescencia y que siguen siendo nuestros escondrijos treinta o cuarenta años después.

viernes, 9 de septiembre de 2011

De tres, dos.

Por fin se acabaron las fiestas. Con el cuerpo algo demacrado por los excesos de estas tres últimas y maratonianas semanas en Alanís, y en prácticamente toda la Sierra Norte de Sevilla, comienzo el período de adaptación al añorado letargo de las estaciones típicas de nuestro pueblo. Y bienvenidas sean, pues ya las echo de menos. Abrá alguno o alguna que diga "prefiero el veranito y la calor". ¿Qué se le va a hacer?, "sobre gustos no hay nada escrito" dijo aquel.
Pero lo que no me pueden negar los y las de Alanís es que nos tragamos -perdónenme si me repito- todas las fiestas en 20 días:

miércoles, 27 de julio de 2011

Envidia

Tengo envidia del muerto que vive.
Tengo envidia del que está en la Cruz.
Tengo envidia de aquel que descansa de noche
y de día en un ataúd.
Tengo envidia de aquel que no come
y en su cuerpo refleja la luz.
Tengo envidia del Sol cuando sale
y en vez de mirarte, a él miras tú.
Tengo envidia de la blanca almohada
si en ella se duermen tus perlas, Jesús.

viernes, 22 de julio de 2011

"A la mujer de Alanís" por Joaquín Benitez Bravo

Dicen que hubo un Alcalde de Alanís que regaló una placa a la familia de este insigne poeta del barrio de la Calle Fuente de Alanís, y que esta estuvo colocada en la puerta de su casa solo durante un tiempo, de ahí que, tal vez, no toda la gente supiese que existió este hacedor de versos rimados en el pueblo, salvo sus más cercanos.

lunes, 20 de junio de 2011

Los Guindales



¡Qué alegría al despertar!  La bolsa repleta de toallas limpias como “los chorros del oro” los bañadores de mi hermana y mío (el pequeño Jacobo se bañaba todavía  “en pelota”) preciosos, con muchos colorines. Nos lo había mandado desde Sevilla la tía Elisa a través del cosario Manolito Arcos. Por cierto que, éste, al darnos el paquete comen taba... ¡Con qué ilusión me lo entregó  la buenaza de Elisa! Se le notaba hasta en el alma.
Al lado, los avíos para hacer un magnífico arroz con conejo. La excursión era, como casi siempre, al cortijillo de “Los Guindales”, propiedad de Los Moyanos y que regentaba el tío Manolito y la tía Narcisa. Allí nos daríamos suculentos baños, durante horas y horas, en la alberca que servía para regar la frondosa huerta y los exquisitos frutales que la rodeaban. Sobre todo aquellos “bruños” tan deliciosos, semidorados, casi abiertos, derramando almíbar.
Papá; ¿falta mucho todavía? Preguntaba Jacobillo que con sus cuatro años no podía ya  con la coronación de la cuesta, lo que le valió para que papá se lo subiera en “cabrito”. Era un día radiante de primavera. Hacía una leve brisa que ayudaba a caminar y para que el atrayente olor del tomillo y el romero se te colara por la faringe y te hiciera soñar con los dioses del Olimpo. Una tórtola con su acompasado y monótono arrullo, se hacía presente avisando, tal vez, de que estrenaba su primoroso nido. Una bandada de mojinos
cruzaba el pequeño valle en el que se ubicaban las huertas de Los Moyanos, de Juanito Blanco y Juanito Sales, adentrándose en tierras extremeñas. Los olivos brillaban como nunca, con ese verde-gris de sus multiplicadoras hojitas, tan difícil de entonar cuando deseas plasmarlas en un lienzo.

miércoles, 8 de junio de 2011

"Juan de Castellanos, poeta americano"

Días atrás, buscando información de Juan de Castellanos para mi intervención en el acto de entrega de premios, encontré un estudio de la escritora colombiana Cecilia Hernández de Mendoza sobre la obra del de Alanís, titulado "Juan de Castellanos, poeta americano". Es un documento de 21 páginas que se puede descargar en este enlace, que analiza de forma detallada y profunda, las Elegías de Varones Ilustres de Indias desde el punto de vista poético.

miércoles, 1 de junio de 2011

Juan de Castellanos, poeta.

(Texto extraído de la Revista de Feria de 1968)
Alanís ha tomado el buen acuerdo de dedicar la revista festera del presente año a reavivar la memoria de su ilustre hijo Juan de Castellanos, probablemente el personaje más famoso y de mayor trascendencia de los nacidos en la Sierra.
Guerrero, eclesiástico de alta jerarquía, historiador y poeta, es a este aspecto, imposible de separar como ya veremos, de su condición de historiador, al que vamos a dedicar unos breves comentarios.
Cerca de 145.000 endecasílabos (¡ciento cuarenta y cinco mil!) agrupados en octavas reales y distribuidos en cincuenta y cinco cantos, integran la "Elegía de Varones Ilustres de Indias" y la "Historia del Nuevo Reino de Granada" escritas en la segunda mitad del siglo XVI por el que fue Beneficiado de Tunja, ciudad perteneciente a la actual Colombia, don Juan de Castellanos, nacido en la villa de Alanís.

lunes, 30 de mayo de 2011

15M

Quién os conoce.
Quién trae vuestro grito a mi silencio
asentado en las mallas del consuelo.
Quién atrapa la noche con respuestas
que recorren el viento con deseos
y que avivan la llama por momentos.
De quién son esas voces que amanecen
como luces que inflaman la conciencia
destellando su influjo como un reto.
Quiénes son.
Quién los conoce
en su voraz y repentino esfuerzo
por buscarnos allí donde perdemos
nuestra voz, nuestra paz y nuestro tiempo.
                                      
Cúyas son esas voces que se abrazan
enlazando su vida en nuestras plazas.

Quién los conoce.
Quién nos conoce.

Eduardo Merino Merchán (Zenón), mayo 2011

viernes, 27 de mayo de 2011

¡Que vuelvan aquellas romerías!



Ya atenúa Mayo su color y su alegría
ante el ocre de los pastizales calurosos
con los que el áspero Junio expulsa belicoso
los trazos de arco iris que todo el campo cubrían.

Pero Mayo, que no tiene sueño que lo tienda,
ni teme a los calores, ni acepta jerarquías,
en un pueblo de esta sierra crea una romería
y a Santa María Auxiliadora se la ofrenda.

Quiso Mayo que fuese Alanís el elegido
por ser villa con castillo y fuente de leyenda,
y ante tanto honor al recibir esta encomienda
se adornó de cruces y carrozas presumido.

Patios, pirámides, pegasos, negros caballos,
pagodas, góndolas, elefantes con bramido,
Salas en los barrios, lienzos, luces, colorido.
Así reconoció Alanís el favor de Mayo.

Pero entonces una nube negra de indolencia
convirtió al gentío de Alanís en su vasallo
y, al igual que resquebraja a la arboleda el rayo,
el color de la fiesta tornó en indiferencia.

Y así se perdieron cruces, carrozas y tueros,
y, al igual que desuelan el alma las ausencias,
duele en el corazón de la gente la conciencia
si rebosa el agua en el pilar de los recuerdos.

¿Cómo puede perder un pueblo sus tradiciones?
¿Deja acaso Mayo su color en el trastero
cuando, año tras año, aleja el invierno austero
y nos llena el corazón de vida y de pasiones?

Deben volver otra vez aquellas romerías,
aquellas que llenaron de fotos los arcones,
aquellas que hacían de los barrios aficiones,
aquellas que se fueron sin saber por qué un día.  

Porque este pueblo nunca volverá a ser el que era
sin aquellas flores de papel que florecían
de los voluntarios de unos barrios que querían
que fuese Alanís más grande que la primavera.


© Leopoldo F. Espínola Guzmán, mayo 2011

lunes, 2 de mayo de 2011

Cruces de mayo

Bendita Cruz de mayo, que regresas,
y de encendida fe las almas llenas,
alejando del pecho viejas penas,
y alegrando el presente con sorpresas.

Loado tú, Alanis, que luego empiezas
en limpias guerras, de amor propio llenas,
a exhibir, en carrozas de anatemas,
la gracia y el ingenio con que rezas.


sábado, 30 de abril de 2011

A la mujer de Alanís


Honesta, delicada, primorosa,
con el candor de la mujer que es buena;
tu perfil magistral, de Macarena;
tu cara, el terciopelo de una rosa.

Eres humilde y fiel y eres hermosa
con la casta hermosura nazarena
de una virgen de Dios clara y morena
inocente, callada y ruborosa.

Eres flor del eden de esta Alpujarra
envuelta en los más límpidos olores
con que tu eres capaz de perfumarla.

viernes, 29 de abril de 2011

Fallo del Jurado de la 2ª Edición del Certamen Literario Escolar Juan de Castellanos de Alanís

Reunidas en Alanís, en única sesión, las tres miembros del jurado María del Carmen Calderón Gómez, Soraya López Rosa y Sonia Granja Guerrero, las tres licenciadas en Filología, tras examinar cada una y por separado los 19 trabajos que pasaron a la fase final, de un total de 82 presentados a concurso en los diversos centros de la Comarca de la Sierra Norte de Sevilla, han decidido otorgar los premios de la II Edición del Certamen Literario Escolar Juan de Castellanos de Alanís:

miércoles, 27 de abril de 2011

A Juan Ramón

Juan Ramón Jiménez
"Oh, poesía
desnuda, mía para siempre"

Juan Ramón Jiménez

Llegaste, presentido,
como un alba segura;
las manos florecidas de estrellas impecables
y de ángeles,
de rosas intocadas.

Atrás,
los ríos tumltuosos de fanfarrias,
las voces amaestradas de las sombras
que estrangulan el rayo,
los pobres saltimbanquis,
la broza de los sabios.

Ahora, en tu vigencia,
las aguas corren ya puras, intactas
y las flores despiertan
sin ardides ajenos.
Y tú,
bien ceñido de lunas y de mares,
en la luz y nosotros;
con ella -tuya, nuestra-
desnuda para siempre.




José María Osuna, 
Revista de Feria de Alanís 1963

jueves, 7 de abril de 2011

A un ofendido

(Para mi buen amigo José Contreras, 
que no pasa por su mejor momento.
La imperfección no es solo carga de los gentiles)

A los pies de la Giralda
mil aves forman su nido;
y como son de mil castas
difieren tanto sus trinos,
que forman, si chillan todos,
atronador laberinto.
A veces graznan los grajos;
y a veces cuervos negrísimos
en la bondad de unos ojos
clavan, arteros, sus picos.
Tan solo el amor cristiano
perfectamente sentido,
puede, trocando en palomas
a los más salvajes bípedos,
armonizar con su influjo
los más opuestos instintos.
-"Usted lo sabe, y por eso,
despreciando los graznidos
de los grajos y los cuervos,
los perdona con su olvido"-.
Y las aves de mil castas,
influidas de su espíritu,
rinden y humillan el suyo
a las doctrinas de Cristo.

Manuel Glodozpo, abril de 2011