lunes, 15 de febrero de 2010

ECOS TRISTES (II)



IV

Me miras con tus grandes ojos, pequeña,
con tus grandes ojos
abiertos de par en par.
Tus fijas pupilas parecen hablar.
Tan sólo yo, sólo yo,
sé que están llenos de preguntas, pequeña,
llenos de preguntas.
Me miras y preguntas,
sonríes y preguntas,
gesticulas y preguntas;
y yo, pequeña, yo,
no te puedo responder,
no te sé responder
a la pregunta de tus ojos,
de tu sonrisa, de tu llanto, de tus gestos.
Todo tu mundo son preguntas,
incógnitas, futuro a desvelar.
¿Qué quieres que te diga?
Mis ojos, pequeña, mis ojos,
solo te pueden responder con amor.
Otras preguntas, pequeña, otras,
no tienen respuesta.

© Luis Narbona Niza, revista de Feria 1987

lunes, 8 de febrero de 2010

Mundos de nadie (1)


DE VUELTA
En la noche larga
rompiendo amarras,
navegué por los abismos
insondables de tu alma.
Al no encontrar
en la antesala
de tu cuerpo gris
respuesta clara,
volví a mi lecho rojo,
¡única opción dada!

SOÑANDO
Para vestir mi muerte
pedí permiso a la tierra.
Todo estaba inerte.
No hubo respuesta.
Decidí viajar desnudo,
tras el metal que imanta,
portando, solo un nudo,
silencio de garganta.
                          LUNA Y SOL          
Luna azul de madrugada,
brillante acero filo de daga.
Déjame caer en el olvido,
en una fiebre, tenue aletargada.
Que cuando el sol despierte,
tape mi frío, agostando
mi silencio. Mi muerte.


Federico Serradilla Spínola, agosto de 1997