lunes, 29 de noviembre de 2010

Reflexiones sobre La Técnica (2ª Parte)

Ortega y Gasset
El bienestar y no el estar, es la necesidad fundamental para el Hombre. Este no tiene empeño alguno por estar en el mundo. En lo que tiene empeño es en estar bien. Luego, cubiertas las necesidades básicas, la técnica se hace imprescindible para crear lo superfluo que hoy, parece que es también irremediablemente necesario. Desde el punto de vista del simple existir, el animal es insuperable y no necesita la técnica. Por ello: Hombre, técnica y bienestar son, en última instancia, sinónimos.
Ahora nos domina el afán de invenciones pero no siempre fue así. La humanidad, constantemente ha sentido un misterioso terror cósmico hacia los descubrimientos, cómo si en estos, junto a sus beneficios, latiese un terrible peligro. El progresismo, al creer que ya se había llegado a un nivel histórico, en que no cabían retrocesos, ha aflojado las clavijas de la cautela humana y ha dado lugar a que irrumpa de nuevo la barbarie en el mundo.
Los actos técnicos se basan fundamentalmente en estas tres prioridades:
1ª Fijar la satisfacción de las necesidades básicas.
2ª Lograr esa satisfacción con el mínimo esfuerzo.
3ª Obtener posibilidades completamente nuevas, creando objetos que no hay en la Naturaleza del hombre. (Navegar, volar, la telefonía y la radiocomunicación, etcétera.)
Por tanto la técnica es un esfuerzo mucho menor con que evitamos un esfuerzo mucho mayor. Por lo visto, el ser del hombre tiene la extraña condición de que en parte resulta afín con la Naturaleza pero en otra parte trasciende de ella, como si fuera un centauro ecológico. ¿Quién de ustedes es el que siente qué tendría que ser, que debería ser, qué anhela ser? La vida no es como fundamentalmente se creyó durante tantos siglos: Contemplación, pensamiento, teoría... No. Es fabricación y producción, en el sentido de la técnica.
Partiendo de las premisas anteriores podemos distinguir tres enormes estadios en la evolución de la técnica:
a) La técnica del azar.
b) La técnica del artesano.
c) La técnica del técnico.
Utensilios de los Semang de Borneo
La del azar. Es la que aún pervive en los grupos de los Semang de Borneo, los Pigmeos de Nueva Guinea y Centro África.
La técnica del artesano. Es la de la vieja Grecia, de la Roma preimperial y de la Edad Media, la que ejecutan los ceramistas, talabarteros, herreros, albañiles, etcétera, que vienen de insondable tradición.
La técnica del técnico. Sabemos que, estos, hoy se dedican a la actividad más normal y preestablecida: la faena de inventar. Recuerden que la primera máquina, propiamente tal, fue el Telar de Robert creado en 1825. Es incuestionable que ni la técnica habría logrado tan fabulosa expansión en estos últimos siglos, ni al instrumento hubiera sucedido la máquina, ni, consecuentemente, el técnico se habría separado del obrero si el tecnicismo no hubiese previamente sufrido una radical transformación.
Galileo
En la técnica los movimientos son totalmente inversos a los biológicos. El padre de la ciencia mecánica fue Galileo –1600- Este joven no está en la universidad, sino en los arsenales de Venecia. Después, Leonardo da Vinci sería su gran precursor.
Tal es la unión -y de raíz- entre el nuevo tecnicismo y la ciencia. Unión, como se ve, nada externa, sino de idéntico método intelectual. Esto da a la técnica moderna independencia y plena seguridad en sí misma. No es una inspiración como mágica ni puro azar, sino “método”, camino firme, consciente de sus fundamentos.

Federico Serradilla, noviembre 2010
Fuentes:
Meditación de la Técnica y otros ensayos sobre ciencia y filosofía
José Ortega y Gasset.

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