lunes, 24 de mayo de 2010

Máscaras

Miré tras la máscara
que escondía tu rostro;
escudriñé en tu mirada
fría y distante,
intenté adivinar un atisbo de vida
desprendido en tu expresión;
pero no lo hallé,
no encontré en ti sentimiento alguno,
ni una mueca, ni un rictus
que delatara una emoción.
Tras la máscara,
todo era sucesión de máscaras
y máscaras y máscaras...
- procesión interminable de inexpresividad-
Allí, tras ellas,
intenté convencerme de que
no habitaba nadie.
Y sin embargo,
tras la máscara había un rostro
y tras el rostro una vida
y tras la vida, LA MUERTE,
acechando, esperando....
Yo, pobre mortal, sentí miedo,
pavor atávico al vacío,
al infinito,
al olvido mas perpétuo.
¿Como sustraernos a nuestra insoportable levedad?
Mas al cabo comprendí
que tras la muerte, otra vida,
y tras la vida, otro rostro
y otra máscara tras él,
aguardando....
Y otra máscara
y otro rostro
y otra vida
y otra muerte....
Vida y muerte,
rostro y vida
y en el fondo, EL HOMBRE,
eterno aprendiz de la nada....

 
© Luis Narbona, mayo 2010


1 comentario:

  1. Felicidades por esa forma de expresarse, es de los poemas que releo una y otra vez, son profundos y a la vez que fáciles, descubrir al ser humano.

    Me gustó muchísimo.

    ResponderEliminar