lunes, 15 de febrero de 2010

ECOS TRISTES (II)



IV

Me miras con tus grandes ojos, pequeña,
con tus grandes ojos
abiertos de par en par.
Tus fijas pupilas parecen hablar.
Tan sólo yo, sólo yo,
sé que están llenos de preguntas, pequeña,
llenos de preguntas.
Me miras y preguntas,
sonríes y preguntas,
gesticulas y preguntas;
y yo, pequeña, yo,
no te puedo responder,
no te sé responder
a la pregunta de tus ojos,
de tu sonrisa, de tu llanto, de tus gestos.
Todo tu mundo son preguntas,
incógnitas, futuro a desvelar.
¿Qué quieres que te diga?
Mis ojos, pequeña, mis ojos,
solo te pueden responder con amor.
Otras preguntas, pequeña, otras,
no tienen respuesta.

© Luis Narbona Niza, revista de Feria 1987

1 comentario:

  1. La mirada de la niña lo expresa todo, pero el poema ya es estremecedor. Un abrazo y gracias por compartir.

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