domingo, 24 de enero de 2010

Ecos tristes (I)




I

Desde que amanece
ya están cantando
al frescor del alba
y al cielo claro.
Desde que amanece,
las golondrinas,
tras el alféizar blanco
y tras las cortinas.


II

Desde que amanece,
en los balcones,
como suspiros llevan
los corazones.
Desde que amanece,
dueñas del aire,
surcando el firmamento
con su donaire.


III

Desde que amanece,
mi amor con ellas,
recorriendo el cielo
tras las estrellas.
Desde que amanece,
si, desde el alba,
una niña que llora,
otra que aguarda.

© Luis Narbona Niza (Revista de Alanís 1987)

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