sábado, 14 de noviembre de 2009

PIEDRA DE SANTIAGO



Tal que te contemplo, esbelta y somnolienta
Gastada, más señorial y admirable
Errante autóctona de mirada incansable
¿Quién en ti, dulce paz no experimenta?


Testigo de momentos, muda de palabras y sedienta
Sabedora de vidas, de guerras  insaciable
 A tu entorno, a tus pies todo fluye viable
Impávida, donde el amor se acrecienta


Sobre tu lomo gris ¿Quién no ha viajado?
A un mundo de quimera, donde la paz se engendra
¿a cuántos, dime amiga, has convidado?


Te trepan los recuerdos, no las plantas y yedra
Dime que se siente, dime lo que has pensado ,
Al ser historia viva, siendo tan solo piedra.

© Koki, noviembre 2008

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