miércoles, 25 de noviembre de 2009

El viejo olivo



 Un viejo olivo de un rincón sombrío
acunaba óleo prado macilento,
de madurado fruto polvoriento
maldecíalo un corazón impío...

Triste penar, penar desierto el mío,
rumiaba el campesino al pardo viento,
sólo hallo aquí tristeza y descontento
y los huesos cansados por el frío.

El olivo le contestó afligido...,
mis hojas a tu frente le han besado,
y más muerto que vivo yo he seguido 

derramando mi fruto ensangrentado;
mis ramas a porrazos has herido,
mas de ti, yo jamás he renegado.


© Koki, noviembre de 2009


1 comentario:

  1. Enhorabuena Koki, preciosa personificación este soneto, además, refleja muy bien los tiempos que corren para los olivares, en que parecen más olvidados que nunca y se han convertido en figuras vacías aunque sigan llenando nuestros paisajes. Saludos.

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