sábado, 29 de noviembre de 2008

Amanecer en Alanís


Noche eterna
de pájaros negros
y flores secas.
Torrentes que afluyen
en ríos invisibles
por tus valles floridos.
Un yunque que sueña
silencio de hormiga.
Un fuego que arrasa
pasión en la herida.
Y al alba en sigilo
se escapa la luna,
dando paso al esperpento
de máquinas tronadoras,
¡rompiendo el silencio
de la nueva aurora!

© Federico Serradilla Spínola, Junio 2oo1

1 comentario:

  1. Bello poema y no menos la fotografia que lo ilustra.
    Un beso de tu 4º
    Javier

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