Sonaba nervioso el teléfono. Fui
a la mesa y lo cogí. Dígame -contesté-
-
¡Que nos ha tocado la lotería, Antonio! Me dijo con voz
medio quebrada mi cuñada Mari
-
Pero….. ¿Cómo es eso? Cuéntame.
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Que ha tocado el gordo de la lotería en el pueblo,
en la Hermandad de Nuestro Padre Jesús.
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¿A quién más le ha tocado?
-
Le ha tocado a
medio pueblo. El premio está muy repartido.
-
¿Y cuanto nos ha tocado?
-
Veinte millones para cada uno ¿Qué te parece?
Sentí como se
me aceleraba el corazón y una especie de asfixia recorrió todo mi cuerpo. No pudiendo aguantar más ese estado de
ansiedad, bruscamente me desperté.
Entonces sentí una sensación de coraje, no sé, si porque todo había sido
un sueño o tal vez porque yo no llevaba ninguna participación de la Hermandad
de Nuestro Padre Jesús de Alanís.
©
Antonio Pérez, diciembre de 2009







